El primer asteroide troyano de Urano

El primer asteroide troyano de Urano
Un equipo de astrónomos canadienses ha descubierto el primer troyano de Urano, un tipo de asteroide que comparte la órbita del planeta en determinadas posiciones. El estudio, que publica Science, desvela que esta clase de objetos son más frecuentes en los confines del sistema solar de lo que se pensaba.

Durante una búsqueda sistemática de objetos transneptunianos con el telescopio CFH en Hawaii (EEUU), un grupo de astrónomos canadienses y franceses detectaron hace unos meses un objeto moviéndose en las inmediaciones de Urano. Su nombre, 2011 QF99, de unos 60 km de ancho.

Ahora, el mismo equipo, liderado por el investigador Mike Alexandersen de la Universidad de la Columbia Británica, confirma en Science que se trata del primer troyano conocido de Urano. Los troyanos son asteroides que comparten la órbita de un planeta, ocupando posiciones estables en los denominados puntos de Lagrange.

“Es genial descubrir el primer ‘algo’ de lo que sea, pero en ciencia tiene poco valor científico decir ‘mira lo que encontramos’ si no se acompaña una investigación detrás, que en nuestro caso, es tratar de explicar el origen y las frecuencias de estos objetos coorbiales temporales”, explica Alexandersen a SINC.

Mediante simulaciones numéricas, los investigadores han podido construir un modelo para localizar de donde proceden objetos como 2011 QF99 y estimar la frecuencia y duración de sus episodios coorbitales con Urano y Neptuno.

Centauros y troyanos

El equipo ha encontrado que el 0,4% y el 2,8% de la población de los centauros –el conjunto de objetos que orbita alrededor del Sol entre Júpiter y Neptuno cruzando las órbitas de los gigantes gaseosos–, podrían resultar atrapados en las órbitas de Urano y Neptuno, respectivamente. “Y hemos calculado que alrededor del 0,1% de los centauros son temporalmente troyanos de Urano”, señala Alexandersen.

Los datos reflejan que, en contraste con los coorbitales recientemente descubiertos de estos dos planetas y que los acompañan solo durante unos pocos miles de años, el asteroide 2011 QF99 permanecerá como coorbital de Urano durante casi un millón de años.

Los investigadores consideran que este primer troyano del planeta forma parte de una población mayor a la esperada. "Sorprendentemente, nuestro modelo predice que en un momento dado el 3% de los objetos dispersos entre Júpiter y Neptuno deberían ser coorbitales de Urano o Neptuno", destaca el investigador.

Alexandersen también subraya como este tipo de estudio ayuda a comprender la evolución del sistema solar: “Según se vayan conociendo los objetos coorbitales temporales, su distribución orbital se puede utilizar para establecer límites en los modelos de la región transneptuniana (difícil de observar directamente por estar lejos), y comprender eso, a su vez, ayuda fijar los límites de los modelos del pasado de nuestro sistema solar.

SINC

Curiosity capta un eclipse solar marciano

Curiosity capta un eclipse solar marciano
La sonda de exploración de la NASA, Curiosity, ha captado imágenes de un eclipse solar desde Marte en el momento en que la mayor de las dos lunas del planeta, Phobos, orbitaba alrededor del planeta interponiéndose entre él y el Sol. Las imágenes captadas por la agencia espacial estadounidense son las más claras conseguidas nunca de un fenómeno de este tipo en el planeta rojo.

Durante el tiempo que ha durado el eclipse, poco más de 3 segundos, Phobos no ha llegado a cubrir la extensión del sol sino que ha formado un anillo de luz que da nombre a este tipo de eclipse anular, según informa la NASA.

"El fenómeno ha ocurrido cerca del mediodía en el lugar en que se encontraba el Curiosity, por lo que el satélite se encontraba en su punto más cercano a la sonda y parece más grande de lo habitual", según ha explicado el investigador de la Universidad A&M de Texas Mark Lemmon, que ha detallado que esto es "lo más parecido a un eclipse total que se puede ver desde el planeta".

El eclipse, que tuvo lugar el pasado 17 de agosto, sorprendió a los observadores al pasar varias millas más cercano al centro del sol de lo que los astrónomos habían pronosticado, por lo que, según Lemmon, "han aprendido algo".

EUROPA PRESS

Convierten el flujo de las partículas en la ‘sonata de la antimateria’

Convierten el flujo de las partículas en la 'sonata de la antimateria'
La Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) ha convertido las oscilaciones de las partículas entre la materia y la antimateria en sonidos y ha rebajado su frecuencia hasta convertirlas en un sonido audible por el oído humano al que han llamado la sonata de la antimateria.

"Para cada partícula fundamental de materia, hay una de antimateria con su misma masa pero con algunas características opuestas, como su carga eléctrica", han explicado los científicos del organismo, que han explicado que, mientras algunas partículas existen solo como materia o antimateria, otras pueden cambiar en una u otra.

Así, mediante el detector del acelerador de partículas situado en los laboratorios del CERN, los investigadores pudieron observar que algunas de las partículas llegaban a oscilar entre la materia y la antimateria hasta 3 billones de veces por segundo, y lo que hicieron fue traducir esa frecuencia a notas musicales, según han indicado.

Sin embargo, han tenido que ralentizar la frecuencia "millones y millones de veces" para lograr que pudiera ser detectada como un sonido por el oído humano.

La grabación del sonido, que ha sido colgada en la cuenta de Youtube del físico de partículas Robert Lambert, trabajador del organismo, incluye una gráfica de las ondas de frecuencia de oscilación de las partículas junto con unos pocos apuntes explicativos para permitir seguir la representación gráfica del sonido conforme se escucha.



EUROPA PRESS

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